Responsabilidad Civil: Elementos clave.

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Para la aplicación del artículo 1902 del Código Civil deben darse tres requisitos según la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que haya una acción (u omisión), la existencia de un daño, y la relación de causalidad entre ambas.

A la hora de determinar el nexo de causalidad, han de tenerse en cuenta el actuar diligente de la víctima para prever y eludir un riesgo,  y la potenciación del mismo por el causante al no poner medios suficientes para evitarlo.

En Sentencia del TS de 22 de diciembre de 2015, frente a una mayoría de sentencias que venía decantándose a favor de no indemnizar cuando la víctima no había actuado diligentemente, estima el recurso interpuesto por ésta, al entender que el riesgo creado no se encontraba dentro de los parámetros de la vida cotidiana.

En este caso, el daño es el fallecimiento de un hombre que cae por un talud de un río de seis metros de altura, al abrir el maletero del vehículo cuya compraventa estaba llevando a cabo con la parte demandada.  Ésta viene usando una explanada junto a su local de negocio para exponer vehículos y realizar su actividad. El vehículo de la víctima estaba próximo al talud, sin que mediara vallado o cualquier tipo de protección o señal de peligro.

La demandada acredita haber solicitado al Ayuntamiento (propietario de la explanada y el talud) la construcción de un muro para protegerse de las crecidas, pero no un vallado destinado a evitar posibles caídas de los clientes, a la vista de la distancia a la que se exponen los coches del talud.

Para el Tribunal, el causante del daño, no extrema las precauciones a la hora de hacer uso de la explanada, creando un riesgo para los clientes , de tal forma que no es posible aplicar la jurisprudencia que considera ciertos riesgos como generales de la vida cotidiana y revoca la sentencia dictada por la Audiencia  Provincial  que desestimó el recurso de apelación interpuesto por  la actora frente a la sentencia de primera Instancia.