Llega el verano y con él las ansiadas vacaciones, con el consiguiente uso del coche para los desplazamientos. La DGT calculó que durante los meses de julio y agosto del pasado año se realizaron alrededor de 90 millones de desplazamientos de vehículos por carretera. Y para viajar seguros, sin sobresaltos y disfrutar de los merecidos días de descanso, es imprescindible comprobar el estado del coche y realizar su puesta a punto. Según el último Barómetro de Averías del RACE, las baterías son las principales protagonistas de las asistencias en carretera, seguidas por los neumáticos. Tanto si lo revisas tú, como si lo llevas al taller especializado, estos son los principales elementos de nuestro vehículo que no podemos dejar de revisar:

 

NEUMÁTICOS
Debes comprobar el estado de los neumáticos, incluyendo la rueda de repuesto, el kit repara-pinchazos o las tipo runflat, según el equipo del coche. El dibujo de la banda de rodadura debe tener 1,6 mm de profundidad mínima (establecida por la normativa), aunque muchos expertos aconsejan cambiarlos cuando baje de 2,5 mm. Los flancos y la huella no deben tener cortes ni desgastes irregulares. Verifica las presiones, y hazlo siempre con los neumáticos fríos, sin haber rodado prácticamente (si no, deja el coche parado al menos 5 minutos). Sigue las recomendaciones del fabricante y ten en cuenta la carga del coche.

BATERÍA

Si no está en buen estado puedes llevarte una sorpresa desagradable al comenzar el viaje, en una parada en el trayecto o al moverte en tu localización vacacional. Comprueba que los bornes están bien fijados y que no haya óxido sobre éstos (si es así, eliminarlo con un cepillo metálico). También mira en las baterías con mantenimiento que el nivel del líquido sea el adecuado, rellenando cada celda y comprobando que no existan fugas.

NIVEL DE LOS CIRCUITOS

Todos los líquidos deberán estar a su nivel adecuado, algo sencillo de comprobar pues todos los vasos de llenado tienen una marca que indica el nivel máximo y mínimo. Refrigerante, líquido de frenos y dirección, del limpiaparabrisas o aceite del motor, con su varilla para comprobar su estado y nivel. Si vas a comprobarlo tú mismo, siempre con el motor parado y en frío, y sobre una superficie plana que permita un apoyo equilibrado.

LUCES

Esenciales para ver y ser vistos durante la noche. Y también en las horas de poca luz, ocaso del día o al amanecer, cuando el sol se encuentra muy bajo. Todas las luces (alumbrado, intermitentes…) deben funcionar y los faros deben estar bien regulados en altura, teniendo en cuenta la carga del coche. La pantalla de protección del faro debe estar limpia para que la luz sea proyectada con la intensidad debida.

SUSPENSIONES

Los amortiguadores se encargan de mantener el contacto de las ruedas sobre el asfalto constantemente, absorbiendo las irregularidades del asfalto. Al final de su vida útil, normalmente a partir de 75.000 km, aumentarán los movimientos en curva, el coche abrirá más su trayectoria a la salida de un viraje, será más sensible al viento, cabeceará en las frenadas, alargará la distancia y la estabilidad en las frenadas y en caso de lluvia. Circunstancias que se agravan si el coche va muy cargado.

FRENOS

La sustitución de las pastillas depende del uso que hagamos del coche, peso y del tipo de pastillas y de conducción. A partir de 25.000 kilómetros pueden llegar a su límite, sobre todo las delanteras, que soportan mucho más esfuerzo. Los discos, con un mantenimiento adecuado de las pastillas y su sustitución, pueden durar toda la vida útil del coche. Aunque no siempre es así.

CLIMATIZADOR

No solo por confort, una temperatura inadecuada aumenta la fatiga del conductor y su tiempo de reacción. La temperatura ideal está entre 22 y 24ºC. Conviene comprobar la carga del gas y que no haya averías. También revisar y cambiar el filtro del habitáculo, para mantener el aire en el interior en condiciones óptimas, al resguardo del polen y gases exteriores.

Fuente: Revista Tráfico DGT