Quien usa la bici, no está obligado a contratar un seguro (aunque sea aconsejable), que, en caso de accidente, cubra tanto nuestra responsabilidad como las posibles indemnizaciones de nos viéramos obligados a abonar como consecuencia de un accidente de bicicleta.

Independientemente de que tengas o no seguro, existen una serie de derechos y responsabilidades que debes asumir en caso de accidente de bicicleta.

Cualquiera que sea tu caso, en RECLAMACIONES SEGURAS lo resolveremos de manera satisfactoria para ti. Y recuerda, NO COBRAMOS SI TÚ NO COBRAS

Si el ciclista causa daños a un tercero (a otros ciclistas, a un peatón, etc.), le corresponderá pagar una indemnización que compense los daños causados, ya sean materiales o personales, como lesiones.

Si el ciclista sufre daños como consecuencia del accidente, generalmente por ser arrollado por un vehículo de motor, que es el caso más frecuente, podrá reclamar al seguro del vehículo una indemnización por los daños que le haya causado. Tanto por las lesiones que sufra, como por los que se le causen al material o equipamiento que lleve.

Pautas a seguir en caso de accidente

1.- Llamar a los cuerpos y fuerzas de seguridad. Especialmente en accidentes con lesionados, es fundamental llamar a la Policía o Guardia Civil. Su atestado será fundamental para establecer cómo ha ocurrido el accidente. En caso de que el contrario se haya dado a la fuga, necesitaremos algún dato para que se puedan hacer diligencias para identificarle. Si no has podido anotar la matrícula, pregunta a los testigos todos los datos que recuerden (marca, modelo, color del vehículo, etcétera).

2.- Si acuden además los servicios sanitarios, por revestir las lesiones un carácter relevante, recibiremos allí mismo la primera asistencia y nos entregarán un informe médico. Ese informe también será muy importante de cara a establecer el daño que se nos ha causado como consecuencia del accidente. Nos trasladen o no a un centro sanitario, es conveniente hacer un seguimiento de nuestras lesiones y conservar toda la documentación médica que nos entreguen.

3.- Recabar datos. Es conveniente solicitar datos al otro conductor, como su nombre y apellidos, marca, modelo, matrícula, compañía de seguros o número de póliza. Si hay testigos del accidente, también será de ayuda en un posible juicio solicitarles su nombre y datos de contacto. Si está presente la Policía o Guardia Civil y les interrogan, haciéndolo constar en el atestado, mejor. Hacer fotografías del lugar del accidente, del estado de los vehículos, nuestras cosas, etc. también nos ayudará a demostrar nuestra versión de los hechos.

4.- Daños materiales. Podremos también reclamar una indemnización por los daños que sufra nuestra bici, ropa, reloj o cualquier otro objeto que haya sufrido daños en el accidente.

5.- Reclamar a la compañía de seguros. Desde el 1 de enero de 2016 es obligatorio dirigir siempre la reclamación por lesiones sufridas en un accidente de tráfico en primer lugar a la compañía aseguradora del vehículo causante del accidente. Deberemos entregarles la documentación de que dispongamos (documentación médica principalmente) y dejarnos visitar por sus servicios médicos. Si la cantidad que nos ofrecen no nos convence, podemos solicitar un informe pericial del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, a cargo de la compañía de seguros, o un informe privado que pagaríamos nosotros. En función del resultado de estos informes, podemos retomar las negociaciones o bien acudir a la vía judicial