Código de buenas prácticas en la aplicación del Baremo de autos

La Comisión de Seguimiento del Sistema de Valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación ha establecido un código de buenas prácticas para la aplicación del nuevo baremo de autos con el fin de fomentar la colaboración, la buena fe y la transparencia en la aplicación de la normativa, siendo respaldadas por la participación en dicha comisión de los representantes de todos los sectores implicados en el proceso, siendo consecuencia lógica de ello que dichos sectores se vean obligados a su cumplimiento.

Las primeras sugerencias de buenas prácticas han sido aprobadas en la reunión del Pleno de la Comisión del 14 de septiembre de 2017, a continuación exponemos un resumen de las mismas:

I.- PRINCIPIOS GENERALES

Como hemos indicado anteriormente las relaciones entre asegurador y perjudicado, y de todos los profesionales que participan en los procedimientos de reclamación de daños personales, deben presididas por los principios de colaboración, buena fe y transparencia.

II.- RECLAMACION EXTRAJUDICIAL PREVIA A LA INTERPOSICIÓN DE LA DEMANDA

1.- Contenido de la reclamación

La buena práctica requiere que la reclamación extrajudicial previa contenga todos los datos de los que disponga el perjudicado. Constituye una práctica que contraviene el deber de colaboración del perjudicado establecido en los arts. 7 y 37 LRCSCVM la presentación de reclamaciones ocultando información de la que se disponga y que dificulte la determinación de la responsabilidad o la cuantificación del daño.

2.- Validez de la reclamación extrajudicial no cuantificada

Dado que de acuerdo con el art. 7.1 LRCSCVM no corresponde al perjudicado llevar a cabo la cuantificación de su reclamación, la buena práctica exige admitir la reclamación extrajudicial previa que no contenga la cuantificación de la indemnización que se solicita, incluso en el caso de que el reclamante disponga de todos los elementos para poder calcularla y cuantificarla.

III.- OFERTA MOTIVADA

1.- “Ofrecimiento” a la víctima por procedimientos distintos de la oferta motivada

La buena práctica exige que no se lleven a cabo “ofrecimientos” resarcitorios al perjudicado que no se materialicen a través del procedimiento de la oferta motivada, ni que se condicione el contenido de la oferta motivada a la aceptación de “ofrecimientos” previos telefónicos, verbales o por escrito. La oferta motivada prevista en el art. 7. 2 y 3 LRCSCVM, su forma, contenido, plazos y demás requisitos constituyen un mecanismo esencial de protección de los intereses de los perjudicados que se considera insustituible.

2.- Contenido de la oferta motivada

2.1.- La buena práctica exige que la oferta motivada prevista en el art. 7.2 y 3 LRCSCVM contenga de forma estructurada y desglosada los distintos conceptos que se indemnizan y sus correspondientes importes, de forma que el perjudicado pueda conocer con claridad el importe total de la indemnización ofrecida y el desglose de los importes parciales que componen dicha indemnización. Constituye una práctica que contraviene el deber de colaboración del asegurador previsto en los arts. 7 y 37 LRCSCVM la presentación de ofertas motivadas ocultando información de la que se disponga y que dificulte la determinación de la responsabilidad o la cuantificación del daño.

2.2.- En particular, la buena práctica demanda:

  1. A) Respecto de las secuelas, que la oferta motivada o el informe médico definitivo que se adjunte a ella contenga su relación, los puntos asignados a cada una y la codificación que les corresponda.
  2. B) Respecto a las lesiones temporales, que consten, en su caso, los grados del perjuicio personal por pérdida temporal de calidad de vida previstos en el art. 138 LRCSCVM.

2.3.- De acuerdo con el art. 7.3.d) LRCSCVM, el pago de la oferta motivada no puede condicionarse a la renuncia de futuras acciones. No obstante, se considera una práctica admisible el acuerdo de renuncia de futuras acciones después de emitida la oferta y pagada la indemnización. Se excluye de dicho acuerdo, conforme al artículo 43 de la LRCSCVM, la reclamación por alteraciones sustanciales de las circunstancias que determinaron la fijación de la indemnización o por la aparición de daños sobrevenidos.

En definitiva, la buena práctica, de conformidad con lo que establece la comisión obliga al perjudicado a reclamar a la compañía facilitando todos los datos necesarios para la valoración de las lesiones y sin ocultar información, no siendo necesaria la cuantificación de la indemnización por su parte.

En el caso de la compañía aseguradora, debe realizar la oferta formalmente y de conformidad con cuanto establece la ley, sin que el envío de la misma pueda supeditarse a ofrecimientos previos, ya sea verbales, telefónicos o por escrito, no pudiendo estar supeditada a renuncia, si bien se indica que una vez aceptada y con posterioridad al pago pueden las partes acordar una renuncia.

Además la oferta debe estar perfectamente cuantificada, indicando separadamente la relación de las secuelas reconocidas y puntuación concedida a cada una de ellas, respecto de las lesiones temporales el grado que corresponda al perjuicio personal por pérdida de calidad de vida, sea  básico, moderado, grave o muy grave.