Accidentes en carretera

El número de muertos en accidentes en las carreteras españolas no se ha logrado reducir desde el año 2013. Los 36 muertos en accidentes de tráfico por millón de habitantes que tuvo en 2015 se han convertido en un muro infranqueable.

España se ha estancado, registrando datos de 1132 víctimas mortales y 1131 en 2014 y 2015 respectivamente que, si bien mejoran año a año, ya no son mejoras significativas.Teniendo en cuenta este estancamiento e incluso regresión en los datos de muertos en carretera y que se mantiene la tasa de mayor índice de muertos en los meses de periodo vacacional, junio, julio, agosto, incrementándose especialmente en este año 2016 con respecto a los anteriores, parece que las medidas tomadas para la reducción de los accidentes mortales están agotadas.

 

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Estos accidentes se producen en su gran mayoría por comportamientos agresivos al volante. Jesús Monclús, director de área de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre define la agresividad vial de la siguiente forma:

No es solo el tipo que se baja de su coche enfadado y empieza a aporrear la puerta del otro, sino todo comportamiento que pueda provocar directa o indirectamente accidentes, malestar físico o emocional. Hay muchas actitudes asociadas a ese concepto, como no detenerse en un paso de peatones, aunque haya alguien pasando, circular muy cerca de los ciclistas, pegarse al vehículo de delante, etc. Y, claro, reaccionar violenta o desproporcionadamente ante conductas ajenas”.

Según un estudio realizado en 2010 por la Universidad de Valladolid, sobre una muestra de 2.500 personas, el 31% de los encuestados afirmaba haber vivido algún episodio de agresividad vial durante el año anterior.

Además de dicha agresividad vial, nos encontramos otras causas ya sabidas por todo el mundo, como estar al volante borracho o drogado. El estudio de Prevalencia del Consumo de Alcohol y Drogas 2015 realizado por la Dirección General de Tráfico, afirma que doce de cada 100 conductores presentaron consumos recientes de alcohol y drogas. En concreto, un 10% de los conductores presentaron consumo reciente de drogas (con o sin presencia de alcohol) y un 3% evidenciaron consumo reciente de alcohol (por encima de 0,05 miligramos por litro de aire) con o sin drogas.

Por último y no menos importante hemos de mencionar los accidentes de tráfico causados por el uso del móvil al volante. El 94% de los conductores reconoce que utilizar el móvil al volante es una práctica peligrosa, según un estudio del RACC. el número de sancionados por esta infracción no se ha reducido. Al contrario: en 2008 fueron casi 160.000 y en 2015 la cifra superó los 190.000.

Hablar por el móvil aumenta entre 4 y 9 veces el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, es decir, es similar a conducir con una alcoholemia de 1.0 g/l.

Si en condiciones normales no se percibe entre un 5-15% de las señales de tráfico, hablando por el móvil se dejan de captar hasta un 50%. Pero hay otro peligro aún mayor: la mensajería instantánea a través de móviles (WhatsApp, Line, Telegram, Facebook Messenger, etc.) que multiplica por 23 el riesgo de siniestro.

En vista de las estadísticas y el estancamiento en el que se encuentra hoy día España, hay que hacer una mayor campaña de concienciación en todo el territorio nacional sobre las consecuencias que pueden ocasionar, sobre otros y uno mismo, el conducir bajo ciertos efectos, agresivamente, distraerse al volante, etc.